La idea es crear un espacio abierto y diáfano donde la combinación de una sola pieza estructuradora (LA MÁQUINA) junto con el uso de un color que representa al estudio de arquitectura organiza los diferentes usos: espacio trabajo y zona de exhibición.
Esta pieza se proyecta como una viga en T colgada y pasante sobre una pastilla lineal de madera. Todo el conjunto, concebido como “la máquina” es contenedor de todo el almacenaje, reprografía y office que da servicio al estudio). Su geometría en cruz ortogonal sectoriza el espacio en sección creando un umbral de paso de cota +2,02 m y dilatándose en su interior hasta los 3,96 m.
Mientras que esta gran viga de madera de abedul “sobrevuela” el espacio para dar cobijo a los distintos espacios de trabajo, un velo orgánico de lamas de la misma madera recorre bajo ella las distintas imperfecciones del local, homogeneizándolo y sirviendo de sistema expositivo para los distintos diseños.














